Los nostálgicos, esos a los que les gusta enseñar a sus hijos a meterse en sacos y hacer carreras o a divertirse transportando un huevo en una cuchara, vamos, los amantes de los juegos de toda la vida, seguramente se habrán llevado una buena alegría estas Navidades. Los pequeños se pirran por un entretenimiento llamado BeyBlade que, pese a estar muy renovadas y reinterpretadas, no dejan de ser unas peonzas de toda la vida. El furor que causaron es tal que ayer en jugueterías de Ribeira y Noia decían que ya es difícil que a estas alturas Papá Noel pueda conseguir más. Y que los Reyes Magos también lo tendrán difícil. Parece que el entretenimiento incluso tiene el honor de haber desbancado a líderes indiscutibles como Bob Esponja o Hello Kitty de la lista de más vendidos.
Las famosas y demandadas peonzas tienen un precio más que asequible -unos diez euros como máximo-. El tema es que casi ningún niño quiere las peonzas solas, sino que le suelen pedir tanto a Papá Noel como a los magos de Oriente que estas vengan acompañadas por unos juguetes llamados estadios, donde deben tirarse las peonzas. Y ahí la cosa ya sube de precio. Además, esos campos de juego sí que están totalmente agotados en varios establecimientos barbanzanos consultados.
Para las niñas
Si las peonzas son lo más de lo más este año en cuanto a las preferencias de los varones, los gustos de las niñas van por otros derroteros. Aquí, el éxito tiene nombre en inglés y cara de monstruo. Se trata de las muñecas Monster High; otro de los fenómenos del año en cuanto a juguetes. Aquí sí que no hay vuelta a los clásicos que valga. Las criaturas en cuestión nada tienen que ver con la cara de bonachón del Nenuco de toda la vida o con la guapísima Barbie que encandiló a tantas generaciones. Se trata de muñecas de pequeño tamaño, adolescentes rebeldes que van a la última en moda y que son las hijas de personajes de historias de terror, de ahí su pinta de monstruos.
De esta forma, uno se puede llevar a casa desde a Draculaura a Frankie Stein. Todo por un precio de unos veinte euros. Claro que con las Monster High ocurre lo mismo que con las peonzas, a estas alturas Papá Noel y los Reyes ya se las llevaron casi todas y apenas quedan en las estanterías de las tiendas.
Por lo demás, la televisión sigue haciendo de las suyas y colocando a sus personajes entre los favoritos de los niños. Desde Bob Esponja y Dora la Exploradora al fenómeno Patito Feo, que vuelve locos a los adolescentes. Por supuesto, por mucha peonza y mucho monstruo, Hello Kitty sigue siendo la reina para muchos pequeños.